¡Dar es un regalo! Y es la naturaleza de Dios: «Porque Dios amó tanto... que dio...».
Muchas veces, el dar se expresa en términos de responsabilidad, exigencia o necesidad. En realidad, dar está diseñado para que lo disfruten aquellos que participan en ello con la motivación y la actitud que Dios nos enseña en las Escrituras.
Dios dijo que es mejor dar que recibir, e hizo del dar uno de los dones que el Espíritu Santo concede a los creyentes. Todo creyente debe ser generoso y encontrar alegría en el dar. Lamentablemente, debido a la falta de enseñanza, a creencias erróneas, a malas experiencias, o a las tres cosas, muchos no experimentan la alegría de dar, y muchos de los que tienen el don de dar nunca aprenden a ejercerlo plenamente.
La primera clave para experimentar la alegría de dar es la fe. Si no confiamos en que el Señor se ocupará de nuestras necesidades, tenderemos a perseguir la seguridad financiera y los bienes materiales. Este es el enfoque del mundo y por eso el Señor dijo que no nos preocupáramos por lo que vamos a comer o vestir. No debemos perseguir estas cosas, porque podemos confiar en que Él se ocupará de nuestras necesidades. Dar dinero parece una tontería para aquellos que no conocen al Señor o que no han aprendido a confiar en Él. Dar, en realidad, nos ayuda a fortalecer nuestra fe, ya que seguimos la segunda clave para dar con alegría, que es la obediencia.
La obediencia es mucho más importante que la cantidad que se da. Podemos donar grandes sumas de dinero, pero si no estamos dando de acuerdo con la dirección de Dios o en las cantidades que Él nos está guiando a dar, no veremos el buen fruto de dar y no experimentaremos la alegría que Él quiere que experimentemos.
La tercera clave para experimentar la alegría de dar es dar con alegría, no por necesidad o obligación, sino como un acto de amor y agradecimiento al Señor. El Señor ama al que da con alegría, a quien se emociona al dar.
Dios no necesita nuestro dinero. Él quiere que compartamos la alegría de dar, una característica que es una parte fundamental de quién es Él y cómo nos creó para ser.